Continuamos rodando en el Simposio esta mañana, y abrimos la jornada con un interesante proyecto de aplicación de herramientas de visualización de datos en los estudios de etimología. Partiendo del principio de que, a un nuevo medio de comunicación ha de corresponder una nueva forma de fijación escrita, Paloma nos sugiere la necesidad de romper con la tendencia de trasladar las viejas formas de la edición impresa sobre los nuevos formatos digitales. Aplicado a los diccionarios etimológicos -con su forma “tan poco lógica”- recuerda el sentido de esa disposición de la información, estrictamente vinculada al soporte escrito, a su economía intrínseca y a sus consecuentes limitaciones formales.

El proyecto en el que está trabajando propone una manera más conveniente de disponer los conocimientos etimológicos, aprovechando los recursos digitales, que definitivamente se deslinde de las ya artesanales maneras de la escrita, y que permita además visualizar elementos ocultos de los estudios sobre el origen de las lenguas -como en el ejemplo que ellas misma expone de la contaminación interlingüística, versus la noción de lengua como entidad cerrada herméticamente. El programa dispone de una interface muy intuitiva, organizada en una serie de circunferencias concéntricas, que permiten la disposición de los términos interrelacionados, con una ordenación cronológica y espacial que hacen posible la orientación en todo momento de las líneas evolutivas de lo términos. Sin duda, una aplicación muy interesante de las herramientas digitales de visualización que, esperamos continúe su desarrollo.

No se nos escapa tampoco la plena consciencia de su autora de las limitaciones a las que se enfrentan estos nuevos medios -dificultad para realizar ciertas visualizaciones: la probabilidad, la propia inseguridad en lo que respecta a las fuentes- sin embargo, es cierto que el proceso queda abierto y que es más viable continuar trabajando para dar respuesta a estas dificultades. En eso está ella. Mucho ánimo.

Ayer, en su intervención “Acerca de la visualización topológica de redes”, Daniel Rojas apostó una vez más por lo que prácticamente se ha convertido en un manifiesto de la visualización y de la producción tecnológica más actual: la interdisciplinaridad.

Unas horas más tarde, Benjamin Fry exponía la tesis que ha revolucionado el campo de la visualización de datos: no deberían considerarse las matemáticas y estadísticas por un lado, el diseño y la ciencia computacional, y de las investigaciones de corte científico y social como bloques separados. Convergen todas estas disciplnas en un mismo campo generador, aquel en el que trabaja la visualización de datos como la gran apuesta comunicacional para el siglo XXI.

En el caso de Daniel Rojas, su trabajo de investigación navega por la topología, las redes informáticas y las redes sociales. Y para ello analiza una serie de proyectos que han sido como vectores paradigmáticos para llegar a esta convergencia: los siete puentes de Königsberg, el mapa de la primera red informática o los sociogramas realizados por Moreno. Además presenta una serie de casos vinculados a la intersección entre las disciplinas que ha decidido seleccionar:
• Redes de datos: Walrus, CarnivorePE.
• Redes semánticas: Valence, Esfera de las relaciones.
• Redes sociales: They Rule, We Feel Fine y The Dumpster.

Su exposición, además de erudita y asentar para los “profanos” los basamentos de las teorías de grafos y redes, ha planteado una serie de cuestiones que esperamos ir respondiendo, en aproximaciones sucesivas, a lo largo de este seminario y del taller.

Las estrategias básicas a la hora de representar las estructuras de relaciones entre elementos geográficos, tecnológicos o humanos son comunes a todos ellos: tamaño, densidad e intensidad. Por el momento la combinación de estos tres elementos ha sido una forma adecuada de volcar los datos de origen cuantitativo (las inmensas masas de información) en las representaciones gráficas.

Esto representa un movimiento hacia la comprensión y, en cierta medida, la simplificación de la complejidad hasta niveles cognitivamente aprehensibles.

Sin embargo, aquí se pueden señalar una primera problemáticas emergente: ¿cómo hacer el viaje en dirección contraria, dotando de la caracterización necesaria de tipo cualitativo que acompaña todos los datos sociales, los productos conseguidos hasta el momento? El proyecto Red libre – red visible parece trabajar en esta dirección.

Otro elemento esencial que destacaría de la exposición de Daniel Rojas es una pregunta que cualquiera que quiera participar en un proyecto de visualización de datos se debe hacer: ¿Cómo escogemos los datos? ¿Cómo los “limpiamos” y “refinamos” del ruido informativo? ¿Qué criterios utilizamos para ello? ¿Qué y a quiénes nos estamos dejando fuera?

Pues siempre hay que tener en cuenta que lo que se plasma en cada uno de estos proyectos no es más que la visión del “nuevo cartógrafo” sobre un espacio desconocido que quiere comenzar a abarcar. Entonces: ¿es importante el grado de cientificidad o admitimos que es una mirada subjetiva sobre el mundo?

En función de unas u otras posturas, entonces el valor, la precisión y la representatividad son elementos de calidad del proyecto que deben ser tenidos en cuenta.

La solución quizás proceda de admirar la diversidad de los mismos, y, como señaló más tarde Benjamin Fry, de admitir la inabarcabilidad del proceso por individuales, la necesidad de trabajar en colaboración en equipos interdisciplinares y, por último pero no menos importante, no albergar ningún tipo de temor a la hora de acercarse al lenguaje y herramientas de otras disciplinas, incluido el código y la programación.

Finalmente queda inaugurado el Simposio Visualizar que servirá como encuadre teórico a la serie de talleres que tendrán lugar entre el 14 y el 28 de Noviembre. Sheila Pontis ha sido la encargada de los honores del pistoletazo de salida con una interesante ponencia acerca de la evolución histórica de la visualización de datos, desde sus orígenes -primer mapa encontrado, fechado en el 6.200 a. de C.- hasta la actualidad digital.
Según Sheila, la visualización de datos habría atravesado tres períodos paradigmáticos: una primera fase -etapa de mímesis- de acumulación frenética de todo lo observable, donde nos encontraríamos una carencia absoluta de metodología y ninguna pretensión de aval científico, se entienda este como se quiera, y que se enmarcaría cronológicamente en el final del siglo XIV; una segunda fase, a finales del XVIII, donde aparecen las primeras construcciones gráficas e intentos de codificaciones cromáticas, así como el surgir de la preocupación en torno al procedimiento epistémico mismo, con la aparición del debate “científico”, al mismo tiempo que despunta ya el problema de la banalización que mana de la popularización de la(s) nueva(s) herramienta(s) -¿es postulable el paralelismo: excedentes de datos-excedentes de planos/mapas?-; y una tercera, iniciada con el catastrófico siglo XX, que poco a poco se va recuperando de sus excesos bélicos y puede volver a centrarse, tras la II G.M., en el desarrollo cartográfico y la globalización semiótica en lo que respecta al abordaje y estandarización del encriptado y decodificación del plano.
Cerraba su intervención con una pregunta abierta que enuncio aquí de memoria, y que creo puede servir de despegue hacia uno o varios debates en torno a los esfuerzos contemporáneos por desarrollar formas que permitan la visualización de importantes masas de acontecimientos: Estos intentos de proporcionar herramientas que resuelvan el eterno conflicto interpretativo, apoyados fundamentalmente en el estado actual de desarrollo tecnológico, ¿mantienen, sostienen, contienen cierto “bagaje teórico de fondo” -que me aventuraría a decir que tiene que ver con la gestión del conocimiento y las relaciones de poder que subyacen- o son simplemente puestas a prueba de esa situación tecnológica hiperdesarrollada?

De un dia al otro

Noviembre 13, 2007

Hoy, se va a abrir el segundo dia del simposio Visualizar, con las ponencias de 4 personas seleccionadas por la manana, y las presentaciones de 3 reconocidos personas del campo de la Visualizacion de datos, Ramon Guardans, Mark Hansen y Fernanda Viégas. Cada uno su especialidad por lo que cada uno nos va a contar proyectos y usos muy diferentes de la Visualizacion de datos, que asi se revela como imprescindible a la hora de procesar masas de informacion y datos que se necesitan visualizar de forma dinamica y compleja, es decir mas alla de un sistema en 2 dimensiones, o de 2 criterios de clasificacion, en una imagen unica.
La particularidad de la visualizacion de datos es que genera como solucion una imagen original a partir de la cual se sacan conclusiones inéditas. Por lo tanto, la teorizacion de esta herramienta es imposible, ya que desde cada proyecto nacen nuevas conclusiones que permiten la visualizacion de datos, pero no teorias sobre la propia visualizacion de datos. El acercamiento teorico, de momento, si se quiere quedar cercano al tema y no abordarlo por analogia o de forma transversal, es lineal y poco problematico pues, historico o descriptivo.
Lo que nos enseno la jornada de ayer, la primera jornada del simposio y de toda la actividad, es que la visualizacion de datos se resiste a ser un sistema, mejor dicho no puede ser un sistema, y que pra hablar de ella, o hay que alejarse de su objeto y intentar abarcar como nos puede servir y a que necesidades contesta, o hay que usarla y desde su experimentacion, sacar las conclusiones que ya nos llevan lejos de la visualizacion, ya que nos llevan hacia las materias y los objetivos por los cuales se uso un modelo de visualizacion.
Todo se puede visualizar, y la imaginacion creativa del humano es inagotable, por lo que formas e imagenes nuevas generadas por el uso de la visualizacion de datos son infinitas. Ahora bien, no vale usar una herramienta por usarla, o inventarse proyectos solo con los fines de usar una herramienta. Aunque de momento sea un reto tecnologico que da peso a la “prouesse” y sentido a la realizacion por la realizacion de imagenes – fuera del ambito artistico – creo que la visualizacion de datos, al desarrollarse y a dar soluciones como plantillas que permitan un uso masivo por los cientificos por ejemplo, como lo intenta desarrollar Fernanda Viégas, permitira resaltar, mas que su propio uso, conclusiones relevantes que necesitaban el uso de la visualizacion de datos para aparecer.
Pero de momento, hace falta conocer mas este tema y ver otros proyectos cumplidos en temas muy diferentes que emplean la visualizacion de datos para poder entender su interés y las posibilidades que nos puede facilitar para entender nuestra realidad y sus representaciones. Y precisamente este segundo dia de simposio nos permitira escuchar puntos de vista y acercamientos muy diferentes con la presentacion de Ramon Guardans que usa la visualizacion en la biologia, Mark Hansen que investiga sobre las formas de visualizacion, y Fernanda Viégas que intenta democratizar los modelos de visualizacion de datos proponiendo modelos genéricos, ademas de las 4 presentaciones de esta manana.
Otro dia entonces de mucho conocimiento y de mucho descubrimiento!

En la segunda intervención de esta mañana, primer día del simposio Visualizar, Manuel Sánchez-Gestido hizo una interesante aportación y enuncio varios puntos que habría que investigar de forma más detenida.
Si con la primera ponencia pudimos conocer la evolución histórica de las formas esquematicas en la visualización de datos desde un punto de vista aproximadamente objetivo, también ya se planteó la relación entre sentidos, formas de percibir el mundo, conocimientos y tecnologías, y la representación del mundo que, se supone, reflejan los modelos de visualización de datos.
Es sobre esta parte que enfocó Manuel
Sánchez-Gestido.
Propuso explicar la visualización de datos como una consecuencia del cruce de las capacidades humanas de comprensión y de visión con la inflación exponencial de la cantidad de información. El éxito entonces de un modelo de visualización, como de cualquier modelo digital, que llamaríamos representación virtual, está vinculado a su grado de adecuación con la forma real o por lo menos física de lo que puede ser el objeto o ya su representación, y a nuestras formas naturales de visualización. Y por extensión, el objetivo de la visualización de datos, además de depender del grado de adecuación con las formas visuales humanas, aunque haga falta una educación para aprender a leer las imágenes de visualización de datos, viene de su estatuto de imágen y de creación. Es decir que la imagen generada desevela otra realidad, una nueva representación, que estaba contenida en la intuición venida de imagenes adquiridas, (de la experiencia), en los trozos de realidad generados por el estudio de la realidad hasta constituir datos que, sometidos al procesador de imágenes que es la visualización de datos, por la necesidad de contestar a nuevas necesidades, dejan aparecer nuevos conocimientos, intuidos, que sólo la nueva construcción permite hacer aparecer.
Esta aportación entonces, aunque en términos muy generales y aparentamente alejados de la herramienta, abre una visión más amplia y, sobre todo, desarrolla un discurso poético, humanista y muy humano para entender la visualización de datos, una herramienta de lectura del mundo adaptada al humano que desvela otra representacion de una parte entrevista o parcialmente conocida de la realidad.