"La Cosa" Vs Serrería
Abril 29, 2008
El presupuesto narrativo aquí es central, puesto que si en el pasado el significado de un edificio o de un lugar emblemático puede ser ambiguo y polivalente, también lo puede ser hacia el futuro. Pero es precisamente esta falta de definición lo que caracterizará su intervención en este espacio, ya que consistirá en introducir un objeto, en este caso “la cosa”, alrededor del cual se resignifique la serrería como un espacio que ahora alojará una instictución dedicada a la cultura (Intermediae/Prado). En este sentido, serán las actividades las que vayan definiendo el uso de los espacios, lo que conlleva que los límites entre espacios no pueden ser rígidos, debido a que los diferentes espacios se consideraran más como regiones que se solapan unas con otras que como habitáculos cerrados. De modo que la estructura de “la cosa” alrededor de la cual se articule el resto del espacio será de tipo móvil y traslucida, para permitir transformar los espacios de acuerdo a los usos y a las actividades.
Destaca también, como parte de la definición, el que se preveen varios puntos de acceso al interior sin dejar de contar con una entrada principal al edificio. Además, algunos de estos espacios (cafetería, salas de exposición,etc.), estarán más orientados hacia el exterior de la plazoleta cubierta que habrá en medio de las dos naves de la serrería que actualmernte existen. Esta plazoleta quedará unida con la actual Plaza de las Letras y se habilitará el acceso que conecta con la calle Cenicero, con lo cual se pretende generar un espacio abierto que permite el acceso a las diferentes areas edificadas, pero también será un lugar en el que se pueda estar.
Visita de 3º Bellas Artes – Universidad de Salamanca
Abril 25, 2008
Este jueves nos visitaron un grupo de unos 35 alumnos de Bellas Artes de la universidad de Salamanca. Durante la visita les explicamos qué es Medialab, las actividades que realizamos y las líneas de trabajo que nos interesan.
El profesor que trajo a este grupo, Gabriel Perezzan, nos comentó con relación a Inclusiva-net, una página llamada www.mappadiroma.it que relaciona información geográfica con hechos históricos ocurridos en Italia.
Nos alegra mucho que profesores como Gabriel, se animen a visitarnos y brindarnos la oportunidad de dar a conocer este centro al público.
El trabajo de los conceptos
Abril 10, 2008
La estructura de “laboratorio abierto” que propone Antonio Lafuente adqiere su carácter formal al establecer un protocolo de procedimiento. Este se centra en crear un grupo o nucleo fuerte que jalone esta nueva etapa, un programa de trabajo y oferta pública de proyectos, para los cuales se seleccionaría o reclutaría colaboradores de las líneas de trabajos que esos mismos proyectos propongan. Conectar con otros colectivos y vincularse a otras organizaciones parecidas en aras de crear una red que potencie el contacto con las comunidades de afectados. Y finalmente, la estructura formal concreta sus resultados con la elaboración de “documentos constrastados”.
En las próximas sesisiones de trabajo del Laboratorio del Procomún será interesante ver, en las diferentes propuestas de proyectos, cómo conciben cada uno de los proponentes de qué manera puede ser operativa la noción de procomún, en qué ámbitos y cúales podrían ser esas comunidades de afectados y, por su puesto, qué bienes o procomunes están en juego, ya que el espectro de posibilidades es bastante amplio. Pero precisamente de eso se trata, de poner a trabajar los conceptos. Alex.
Manuel Delgado. Lo común y lo Colectivo
Febrero 1, 2008
Tönnies está en los albores de la Sociología como ciencia, allá por la gloriosa etapa de la revolución industrial y el despegue del modelo capitalista-financiero, con las transformaciones en el ámbito de las relaciones humanas que promovía. El abandono del modelo comunitario propio de los pequeños núcleos de población, fundamentado en lo inmediato y en un sistema deontológico de origen religioso (re-ligare re-legere), que liga a un colectivo humano determinado a un cierto modelo de producción y a la normativa que asegura su supervivencia, va a dar paso al nacimiento de un nuevo sistema de distribución relacional, una nueva lógica del acuerdo y del desacuerdo, y a la necesidad de dar a luz a nuevos formatos de articulación de este nuevo contexto. Se habla entonces de sociedades como se habla ya de Estados en toda su amplitud, un sistema de distribución del poder que mana del nuevo contexto des-articulado, des-ligado, des-unificado.
Manuel nos invita a pensar de nuevo ese rechazo reaccionario de lo social y la funesta nostalgia de lo originario, de las primeras relaciones comunitarias, fundamentadas en lo inmediato sentimental contra la lógica legislativa de las sociedades modernas. Pre-modernismo en una cierta -ligera- interpretación de lo post-moderno. Mordaz crítica de los intentos contemporáneos por retroceder hacia posiciones radicalmente reaccionarias, partiendo de una cierta deconstrucción de los mitos subyacentes -a qué remite lo común: exégesis de la comunidad, operando como Heidegger nos enseñó-, desestabilizando la ataraxia reinante en determinados círculos mesiánico-alternativos. La crítica al supuesto consenso habermasiano, a saber, aquel que brota espontáneamente del “mejor argumento” -en tanto que reconocido por la comunidad de “seres racionales”-, desde ese nefasto “republicanismo kantiano” que a mí, personalmente, tantos recuerdos me evoca del pasado -y presente- colonial europeos -ciertamente: el gringo es un apéndice del tumor ilustrado (vaya con el palabro)-, me emociona tanto, que a poco tiro la toalla y me perdono por no decir algunas cosas que también deben ser dichas.
Vamos allá porque -no todo en el monte es orégano- siempre habrá un pero -y también un quizás…-, máxime en unos encuentros que se quieren multidisciplinares, conflictivos, heterogéneos, anti-dogmáticos. Se me ocurre plantear alguna otra posible lectura del acontecimiento post-moderno (si, ya sé que, por insistente, es un término hoy vacío/repleto/desbordante de sentido) para ver si acaso fuera posible un porvenir sin mesianismos, si no conviene apostar por lo indeci(di)ble que nos acecha en el horizonte tecnológico, aunque sólo fuera porque lo otro -lo ya visto, las líneas de análisis ya trazadas unaymilveces- no alienta sino al suicidio -esto es un golpe bajo. Es decir, cabe la posibilidad de entender “la comunidad” en un sentido alternativo -y no me estoy refiriendo ni a la cresta y las tachuelas, ni al mercado Fuencarral-. ¿No es acaso el modelo Blanchot un ejemplo de Comunidad (inconfesable) ajena a la paz espiritual del consenso habermasiano? ¿No es cierto que por todas partes están surgiendo micro-comunidades que se alimentan del disenso, de la discrepancia, que crecen a partir de sus diferencias, que no comparten sino un objetivo claro de resistencia? En definitiva, ¿podemos hablar de “multitudes”, o de “masa” -en sentido Baudrillard- en el espacio público por excelencia? ¿Puede hoy día ser pensado un espacio público en el que se encuentre la alteridad, confrontada a sí misma, y puede entenderse ese paso en camino hacia un modelo democrático de gestión de lo colectivo?
Entender que un modelo político no trasciende, no debe extenderse, a la gestión cotidiana es entender que la política la hacen los políticos. Nadie habla de violar la esfera del oikos, pero ¿no es la política aquello que concierne a la polis, aquello que se gestiona en el ágora -espacio público de la cuna de la política occidental? (y esto va por las alusiones a Arendt. ¿Qué es la Política?) Porque quizás -ya dije que siempre hay un quizás- si analizamos el fenómeno del nuevo ágora, como espacio de diálogo -dia-logos: “contraposición de ideas, discursos, argumentos”-: la red de redes, las comunidades digitales que viven, se expresan, se in-forman en Internet, podríamos ver ahí esa múltiple percepción, esa diversidad de visiones, de lecturas, de puntos de vista, que nos permiten pensar en la diferencia y que a la vez nos invitan continuamente (nos exigen incluso) a alojar en ese espacio público global nuestra propia percepción sobre el objeto-acontecimiento. Desde luego, lo común entendido así, como el espacio de interacción e intercambio significante, de encuentro de lo diferente, puerto de llegada de lo otro que invita a alterizarse (devenir imperceptible), nada tiene que ver, creo yo, con el idealismo alemán -objetivo, subjetivo y absoluto-, nada tiene que ver con la reducción absoluta a la idea, ahí sí, el error Habermas. El espacio público no como lugar de reducción de la diferencia al Logos universal, sino como lugar de destrucción de la identidad, lugar donde alguien tira una piedra contra el espejo en el que nos estamos mirando, y que luego señala al suelo incitando a una reconstrucción cubista de “ese maldito yo”. ¿Ciudadanía?, ¡No!, MULTITUD (T. Negri & M. Hardt)
En su intervención durante la presentación de ese magnífico esfuerzo llevado a cabo por el Observatorio Metropolitano de Madrid, materializado en Madrid. La suma de Todos?, Manuel Delgado lanzaba una idea fundamental: la clave está en las prácticas (de subjetivación), “¿cómo es posible que hayan pasado. Porque han pasado, ¿no?”. Cierto, los mecanismos de enunciación en manos de aquellos que detentan el poder político -vs la política-, en la era del capitalismo cognitivo se vuelven determinantes: la enunciación es el producto; la subjetivación es el efecto del sistema de producción post-industrial. ¿Cómo nos la han colado? Por la escuadra y con elegancia, porque no hay plaza pública, porque sólo existe el púlpito y el auditorio, porque no estamos confiando en la capacidad de las comunidades adyacentes para el agenciamiento (agencement) colectivo. Hacerlo no conduce al paraíso, pero no hacerlo nos lleva a Auschwitz, y amigos: después de Auschwitz, no hay metafísica. Dani
Texto-conferencia de Manuel Delgado. Lo Común y lo Colectivo
No quería marcharme de Medialab Prado sin crear una última entrada en el blog de Mediación.
Son muchos los conocimientos que pasan de largo por no poder acceder a ellos a través de las fuentes que normalmente utilizamos. Hace dos meses no sabía qué era un del.icio.us, me daba miedo enfrentarme a Linux y ni siquiera se me habría ocurrido que la visualización de bases de datos podría dar tanto juego. Hoy estoy enganchada a la TiddlyWiki, quiero profundizar en el tema del Copyleft y ya me he acostumbrado a usar Ubuntu en el ordenador.
¿Todo esto podría haber sido posible sin haber pasado por Medialab? Posible sí, probable… poco. Y es que nos perdemos muchas cosas por no estar “metidos en el ajo.” Dicen que quien mucho abarca poco aprieta, es cierto, pero me ocurre con frecuencia (y espero no ser la única) que tanta información nueva me supera, aunque no por ello dejo de sentir una extraña atracción hacia todo aquello que sé que un día será extremadamente importante en nuestra sociedad, y quien no me crea, que se acerque a alguna charla sobre el Procomún.
Hay mucha gente interesada en transformar la sociedad desde abajo e indagar en pequeños detalles sobre los que no solemos pararnos a pensar y, sobre todo, gente dispuesta a empaparse de conocimiento y transmitirlo de forma libre a quien quiera recibirlo.
Por último, la mediación cultural es una labor que debe mantenerse y fomentarse en nuestro país. Ser mediador persigue, precisamente, lo que comentaba antes, empaparse de todo el conocimiento posible para, a su vez, poder transmitirlo a otros. Personalmente, poder ayudar a construir un nuevo concepto, formar parte de un conocimiento libre y accesible y poder mostrarlo a los demás es lo más satisfactorio que me ha ofrecido la mediación cultural .
Y quizá lo mejor de todo este tiempo -supongo que esto es extensible a cualquier experiencia- es el “olor a nuevo” con el que se sale de este espacio: nuevos conocimientos, nuevos caminos para una nueva sociedad y nuevas ideas que completan de forma inexplicable algunas que antes balanceaban entre lo improbable y lo desconocido.
Ana.
Manuel Guisán Seijas. El CSIC al Medialab-Prado.
Noviembre 20, 2007
Esta mañana hemos recibido la visita de Manuel Guisán Seijas, del Instituto de Catálisis y Petroquímica del CSIC. Se dedica a la ingeniería de biocatalizadores y biotransformadores para su aplicación industrial, con el objetivo de lograr una industria más sostenible en materia medioambiental.
Básicamente, en su instituto se encargan de la investigación sobre catalizadores naturales y su posible aplicación en reacciones químicas presentes en la producción industrial y altamente contaminantes. Están convencidos de que existe el modo de reducir drásticamente los efectos nocivos sin tener que renunciar al desarrollo económico, tecnológico e industrial.
El interés de Manuel Guisán estaba en el proyecto que están desarrollando los chicos de Metabolic Pathways, dado que este ensaya la visualización de reacciones químicas presentes en el medio, con dos posibles aplicaciones: una, en el ámbito de la divulgación, mostrar y hacer comprensible al público no especializado la información que poseemos fruto de las investigaciones en este terreno, y otra de cara a la posibilidad de que de esta visualización de datos pudiera brotar alguna novedad hasta entonces oculta, colaborando de este modo en la investigación misma.
Parece que, en lo inmediato, Manuel valoró positivamente el proyecto de visualización y es posible que haya una futura colaboración en la línea divulgativa y en el ámbito de la concienciación medioambiental.